3.
Día 3.
Hace tiempo que no escribo, y puede ser que sea esa la razón por la que hoy me he prometido volver. Volver a liberarme, a sentarme conmigo misma y a escribir todo aquello que sienta.
Puede que sean los 0 seguidores o la ilusión que me ha hecho ver lo que escribí allá en 2018, los que me han devuelto las ganas de estar presente de nuevo por aquí.
Escribo para mi, no para que nadie me lea, pero si por lo que sea estas palabras distraen a una sola persona, ya seré tremendamente feliz.
Parece mentira que hayan pasado 6 años desde mi ultima publicación en otro espacio (ahora cerrado al público) y que desde entonces no haya vuelto a escribir ni un solo día más. Incluso se me olvidó lo liberador que era para mi quedar reflejado en una hoja todo aquello que más me aterraba, ilusionaba, o lo que fuera que estuviera sintiendo.
6 años después y tras haber superado un TCA, un divorcio de mis padres, y algún que otro suceso traumático, vuelvo a sentarme conmigo misma.
Después de todo ¿ que ha cambiado en mi ?
Lo mismo es pronto para responder a esa pregunta, pero lo que sí puedo asegurar es que los sueños se cumplen, que hoy soy todo lo que soñé que quería ser, y que hoy me encuentro en mi nuevo piso, esperando a que el pintor se vaya de casa.
Todo pasa, aunque no lo creamos, pero qué tan cierto es. Ojalá y alguien me lo hubiera repetido tanto, que hubiera confiado en que era verdad. Y vaya que si lo es.
¿Qué espero de este blog? Ni yo lo sé, pero el no saberlo me hace quererlo con más fuerzas, por que sé que algo bonito saldrá, y que con ello, millones de cosas que vengan detrás.
Me quiero. Os quiero.

Comentarios
Publicar un comentario